Casas de madera Rubner – naturaleza en estado puro
La madera es un recurso renovable disponible universalmente y, por tanto, de amplia utilización. Su fabricación únicamente requiere de agua, aire y sol.
En Rubner solo empleamos madera procedente de bosques de montaña en los que se realiza una explotación forestal altamente controlada. El tratamiento posterior al que se somete la madera para convertirla en material de construcción es un proceso que conlleva un consumo de energía primaria comparativamente menor al de otros materiales y que no libera apenas sustancias nocivas. Si se elimina la madera quemándola para obtener calor, la cantidad de CO2 liberada es equivalente al CO2 que fija el árbol durante su crecimiento. De esta forma, la madera tiene un balance neutro de CO2 cuando se emplea como material de construcción.
Para el transporte de los materiales destinados a la construcción de una casa de madera Rubner de aprox. 100 m² se requieren tan solo tres cargamentos de camiones. Por el contrario, la construcción de una casa de mampostería de tamaño equiparable precisa el suministro de 20 cargamentos de camiones. El ahorro de combustible resultante repercute también positivamente en el balance de CO2 de este sistema constructivo.
Cabe destacar asimismo que los centros de producción de Rubner se calientan únicamente con los restos de madera resultantes de la fabricación, es decir, tampoco se sirven de combustibles fósiles.
No dejamos huella en el medio ambiente
Las casas Rubner son 100% reciclables y no dejan escombros ni cascotes. De esta forma se altera en menor medida el ciclo natural y se reduce la huella de los seres humanos en el ecosistema.